"Lo quiero bien, rápido y barato." Es el pedido más común y casi nunca es posible al mismo tiempo. Reconocerlo desde el inicio es lo que separa un proyecto exitoso de uno lleno de sorpresas.
Las tres fuerzas
- Calidad: qué tan robusta, segura y duradera es la solución.
- Tiempo: qué tan pronto necesitas el resultado.
- Costo: cuánto puedes invertir.
Si una se mueve, las otras se ajustan. Si necesitas una red nueva en una semana, quizá cueste más. Si el presupuesto es corto, quizá convenga hacerlo por etapas.
Cómo lo aplicamos
- Acordamos contigo qué es lo más importante en ese proyecto.
- Aprovechamos lo que ya tienes y todavía funciona.
- Corregimos primero lo que pone en riesgo la operación.
- Invertimos solo cuando hay una justificación clara.
Así trabajamos la consultoría tecnológica y cada propuesta de póliza.