Una computadora rara vez falla de golpe. Antes avisa: se calienta, se vuelve lenta, hace ruido. El mantenimiento preventivo sirve para atender esas señales antes de que te dejen sin trabajar.
Qué debe incluir
- Limpieza física interna: polvo en ventiladores y disipadores.
- Revisión de temperatura y del estado del disco.
- Actualizaciones del sistema operativo y de programas.
- Revisión del antivirus y de que esté vigente.
- Verificación de que los respaldos se estén haciendo.
- Eliminación de programas que no se usan y que inician solos.
- Revisión de cables, cargador y batería en laptops.
- Registro en el inventario: qué se hizo y qué se recomienda.
Cada cuánto hacerlo
Como regla general, cada seis meses en oficinas limpias y con uso normal. Cada tres o cuatro meses en bodegas, talleres, locales a pie de calle o equipos que trabajan todo el día.
Señales de que ya lo necesitas
- Tarda varios minutos en encender.
- El ventilador suena fuerte o constante.
- Se apaga o se reinicia sola.
- Aparecen ventanas o programas que nadie instaló.
En una póliza de soporte el mantenimiento preventivo se programa solo y queda documentado. También puedes pedirlo por evento en soporte técnico.